Sheinbaum y Durazo consolidan alianza política mediante programas sociales en Sonora

En un evento masivo en Cajeme, Sonora, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo y el gobernador Alfonso Durazo Montaño proyectaron una imagen de unidad institucional durante la entrega de tarjetas del programa Pensión Mujeres Bienestar. La jornada, celebrada en el marco del Día de las Madres, sirvió para ratificar el respaldo de 70 mil sonorenses a la agenda de programas sociales del gobierno federal. La multiplicidad de voces en el presídium destacó la coordinación entre los distintos niveles de mando para la ejecución presupuestal de mil 448 millones de pesos.

El gobernador Durazo calificó la medida como un reconocimiento al «esfuerzo históricamente no visible» de las mujeres sonorenses. Por su parte, la presidenta Sheinbaum utilizó el micrófono para interpelar a las asistentes sobre el rol de cuidadoras que desempeñan al llegar a los 60 años, preguntando directamente: «¿Quién reconoce ese trabajo?». Este intercambio directo con la audiencia marcó el tono de una gira que priorizó el contacto directo con las beneficiarias en el noroeste del país.

Beneficiarias como Onésima Moroyoqui Matuz compartieron el escenario con funcionarios de alto nivel como Leticia Ramírez Amaya y Jesús Salvador Valencia Guzmán. El diálogo polifónico permitió contrastar la visión técnica de los subsecretarios con la realidad operativa de las mujeres que ahora cuentan con 3 mil 100 pesos bimestrales. Para Josefina Gutiérrez Beltrán, derechohabiente del programa, la tarjeta representa una estabilidad que antes dependía de la voluntad de terceros dentro del núcleo familiar.

Ingrid Gómez Saracibar, subsecretaria de Derecho a una Vida Libre de Violencias, aportó la perspectiva de seguridad humana, vinculando el apoyo financiero con la prevención de la vulnerabilidad social. El alcalde de Cajeme, Carlos Javier Lamarque Cano, actuó como anfitrión de una mesa de trabajo que incluyó a representantes de diversos sectores de la sociedad sonorense. La interacción entre estas figuras subraya el carácter multifactorial de la política social actual en México.

La narrativa de la «transformación» fue el hilo conductor de las intervenciones, posicionando a la mujer como el centro de la estabilidad económica regional. Altagracia Ruiz Acuña, una de las beneficiarias registradas en los módulos de Sonora, destacó la rapidez del proceso de bancarización en su municipio. Esta eficiencia fue respaldada por las declaraciones de los funcionarios federales, quienes garantizaron la continuidad de los depósitos directamente en las cuentas de ahorro del Banco del Bienestar.

El acto oficial también contó con la presencia de María Luisa Álvarez Espinosa, quien recibió simbólicamente su medio de pago. La diversidad de perfiles presentes en Cajeme reflejó el alcance transversal del programa, que no distingue ocupaciones previas para otorgar el beneficio a partir de los 60 años. La presidenta cerró su intervención reafirmando que las mujeres mexicanas pueden ser «lo que quieran ser», respaldadas ahora por una base mínima de seguridad financiera estatal.

Al término del evento, la comitiva presidencial y estatal se retiró entre muestras de apoyo de la ciudadanía congregada en el recinto. La entrega de apoyos en Sonora se consolida como uno de los pilares de la gira de agradecimiento y trabajo de la presidenta Sheinbaum. El impacto de estas 70 mil pensiones se medirá en el corto plazo a través de los índices de bienestar y consumo local en las regiones más apartadas de la sierra y la costa de Sonora.

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