Por Juan Pablo Ojeda
El presidente nacional del Partido Acción Nacional (PAN), Jorge Romero Herrera, lanzó una advertencia directa sobre la reforma electoral que impulsa Morena: de aprobarse como está planteada, dijo, podría abrir la puerta para que la injerencia del crimen organizado en las campañas políticas quede prácticamente normalizada en México.
Desde la explanada del Instituto Nacional Electoral (INE), Romero señaló que el debate no puede quedarse en cambios administrativos o de reglas, sino en cómo garantizar que las elecciones no se sigan financiando con dinero ilegal. Para el dirigente panista, una reforma que no castigue con firmeza el uso de recursos del crimen organizado terminaría por “oficializar” prácticas que ya han dañado la credibilidad de los procesos electorales.
El líder del PAN propuso medidas concretas y de alto impacto: retirar el registro a cualquier partido político que se compruebe recibió financiamiento ilícito y anular elecciones donde se demuestre la intervención de dinero proveniente del crimen organizado. A su juicio, solo sanciones de ese calibre pueden mandar un mensaje claro de que la democracia no se negocia.
En ese contexto, Romero lanzó un reto público a la presidenta Claudia Sheinbaum, cuestionando si el gobierno federal estaría dispuesto a respaldar este tipo de sanciones. Planteó que, si el objetivo real de la reforma electoral es “limpiar la democracia”, entonces debe haber voluntad política para castigar sin distinciones a cualquier fuerza involucrada con recursos ilegales.
El dirigente panista recordó que, tras los procesos electorales de 2021 y 2024, se documentaron casos de violencia, presión sobre votantes, control territorial y aportaciones irregulares en campañas, sin que se tradujeran en consecuencias políticas para quienes resultaron beneficiados. Afirmó que estos hechos no son rumores, sino situaciones señaladas en investigaciones, sanciones internacionales y filtraciones que han salido a la luz.
Romero mencionó casos específicos relacionados con grupos como el Carmona y La Barredora, así como señalamientos en estados como Tamaulipas, Sinaloa, Tabasco, Michoacán y Baja California. También aludió a la revocación de visas a actores vinculados a Morena como un indicio de que el problema ha trascendido las fronteras nacionales.
Para el PAN, el fondo del debate electoral no es solo cambiar leyes, sino recuperar la confianza ciudadana. Romero advirtió que sin reglas claras y castigos ejemplares, cualquier reforma corre el riesgo de fortalecer a quienes usan el poder y el dinero ilegal para ganar elecciones, debilitando aún más la democracia mexicana.
