Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum dejó claro que la relación entre México y Cuba se mantendrá firme, incluso en medio de la crisis económica que enfrenta la isla por el bloqueo impuesto por Estados Unidos. Durante su conferencia matutina, la mandataria explicó que el respaldo mexicano no es nuevo ni improvisado, sino parte de una política que combina acuerdos formales y apoyo humanitario.
Sheinbaum recordó que desde el gobierno de Andrés Manuel López Obrador se han enviado cargamentos de petróleo a Cuba, algunos bajo contratos establecidos y otros como una muestra de solidaridad ante las dificultades que vive su población. Subrayó que el volumen de estos envíos es mínimo si se compara con la producción energética total de México, por lo que descartó que represente un impacto relevante para el país.
La presidenta defendió esta postura al señalar que el apoyo responde a una situación de emergencia que afecta directamente al pueblo cubano. Para ella, se trata de un gesto humanitario ante un escenario de carencias y penuria, similar a la ayuda que México ha recibido en momentos críticos, como sismos o desastres naturales, cuando otros países han tendido la mano.
En su mensaje, Sheinbaum también apeló a la historia de la relación bilateral. Recordó que administraciones anteriores, incluso de signos políticos distintos, mantuvieron una política de respaldo hacia Cuba. Mencionó como ejemplo el gobierno de Enrique Peña Nieto, que eliminó una deuda relacionada con el suministro de petróleo, como muestra de cooperación entre ambas naciones.
Con este posicionamiento, la presidenta dejó en claro que la política exterior de México hacia Cuba se sustenta en la solidaridad, la cooperación histórica y la convicción de apoyar a un pueblo que atraviesa un momento complicado, más allá de las tensiones internacionales y del contexto geopolítico.
