Por Juan Pablo Ojeda
La ronda divisional de los playoffs de la NFL 2026 confirmó por qué enero es el mes más cruel y apasionante del fútbol americano. En dos días cargados de tensión, los equipos dejaron claro que en postemporada no basta con el talento: se necesita ejecución, cabeza fría y saber responder cuando la temporada está en juego. Los resultados del fin de semana ya dibujan el camino hacia el Super Bowl LX.
El sábado abrió con un duelo de alto voltaje en la Conferencia Americana. Los Denver Broncos y los Buffalo Bills ofrecieron un partido parejo, físico y lleno de ajustes. Durante cuatro cuartos ninguno logró despegarse del marcador y todo se resolvió en tiempo extra, donde Denver fue más efectivo en los momentos clave para imponerse 33–30. Fue un triunfo que habla de carácter y que coloca a los Broncos de regreso en una final de conferencia, algo que no conseguían desde hace años.
Ese mismo día, pero en la Nacional, llegó el resultado más contundente del fin de semana. Los Seattle Seahawks dieron una auténtica exhibición al aplastar 41–6 a los San Francisco 49ers. Desde el primer cuarto, Seattle dominó todas las facetas del juego: movió el balón con autoridad, presionó sin descanso y anuló por completo a una ofensiva de San Francisco que nunca encontró ritmo. La paliza no sólo significó el pase a la final de la NFC, sino que mandó un mensaje claro al resto de la liga: los Seahawks llegan en su mejor momento.
El domingo mantuvo el nivel de intensidad. En la AFC, los New England Patriots hicieron valer su experiencia en playoffs y derrotaron 28–16 a los Houston Texans. Fue un partido controlado por Nueva Inglaterra, que supo ajustar en defensa y castigar los errores del rival. Sin necesidad de espectáculo, los Patriots avanzaron con autoridad y ahora se medirán a Denver por el boleto al Super Bowl.
La jornada cerró con otro duelo de alarido. Los Los Angeles Rams y los Chicago Bears protagonizaron un choque cerrado, dominado por las defensivas y con pocas oportunidades claras durante el tiempo regular. El empate llevó el juego a tiempo extra, donde un gol de campo inclinó la balanza 20–17 a favor de los Rams. Con ese resultado, Los Ángeles avanzó para enfrentar a Seattle en la final de la Conferencia Nacional.
Así quedaron definidas las finales: Patriots contra Broncos en la AFC y Rams frente a Seahawks en la NFC, partidos programados para el 25 de enero de 2026. El premio es claro: llegar al Super Bowl LX, que se jugará el 8 de febrero, y competir por el trofeo Vince Lombardi.
Los playoffs entran ahora en su etapa más exigente. No hay mañana, no hay margen de error y cada jugada pesa como si fuera la última. Lo visto en la ronda divisional confirma que el camino al Super Bowl no siempre lo marca el favorito, sino el equipo que mejor responde cuando la presión es máxima.
