Por Juan Pablo Ojeda
La discusión sobre la próxima reforma electoral empezó sin que exista aún un proyecto formal, pero ya provocó choques políticos de alto calibre. Este 16 de enero de 2026, el dirigente nacional de Movimiento Ciudadano, Jorge Álvarez Máynez, fijó postura frente a los señalamientos de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre la forma en que se reparten los diputados plurinominales, un tema que toca el corazón del sistema electoral mexicano.
Durante su conferencia matutina, Sheinbaum puso sobre la mesa un ejemplo directo que involucró a Movimiento Ciudadano. Explicó que en la elección de 2024 el partido solo ganó un distrito de mayoría, pero obtuvo alrededor del 11 por ciento de la votación nacional, lo que le permitió acceder a más curules por la vía de la representación proporcional. A partir de ahí lanzó la pregunta que encendió el debate: ¿quién decide y cómo se decide cuántos diputados plurinominales recibe cada partido?
El mensaje no pasó desapercibido. A través de redes sociales, Máynez respondió retomando el planteamiento presidencial y aseguró que, en el fondo, coincide con ella. Según el dirigente naranja, si Movimiento Ciudadano obtuvo ese porcentaje de votos, debería contar con más diputados, pues acusó que la sobrerrepresentación benefició a Morena. En un tono político directo, recordó que muchos integrantes del partido en el poder también llegaron al Congreso como plurinominales en el pasado, por lo que cuestionó si el mecanismo antes era válido y ahora ya no.
Más allá del intercambio, Máynez aprovechó el momento para proyectar a su partido a futuro. Comparó el crecimiento de Movimiento Ciudadano con el que tuvo Morena en sus primeros años, al recordar que en 2015 obtuvo apenas 8 por ciento de la votación y tres años después ganó la Presidencia. Bajo esa lógica, afirmó que MC va por un camino similar y se perfila como una fuerza relevante rumbo a 2030.
Desde el lado del Ejecutivo, Sheinbaum dejó claro que la reforma electoral no se limita al tema de los plurinominales. Uno de los ejes centrales, dijo, será facilitar el voto, especialmente para los mexicanos que viven en el extranjero. La presidenta reconoció que el proceso actual es complicado, con múltiples registros y trámites que desincentivan la participación, incluso para quienes ya cuentan con credencial de elector.
También adelantó que se analiza cómo garantizar una representación más clara para los connacionales fuera del país, ya sea mediante un diputado específico elegido por ellos o permitiendo su participación directa en distritos determinados. Todo esto, subrayó, sigue en revisión y forma parte de un proyecto que aún se está afinando.
Aunque todavía no hay una iniciativa concreta, el cruce entre Sheinbaum y Máynez deja ver que la reforma electoral será uno de los debates más intensos del próximo periodo legislativo. En juego no solo está el diseño del Congreso, sino la forma en que se representa el voto ciudadano y el equilibrio de fuerzas políticas en los próximos años.
