¿Quién fue Lamberto Quintero y por qué su nombre resuena cada 28 de enero?

Cada 28 de enero, una frase vuelve a inundar TikTok, X y Facebook: “Cómo me hiere esa fecha”. No es nostalgia gratuita. Es el eco de un corrido que convirtió una muerte violenta en memoria colectiva, y a un personaje real en leyenda de la música regional mexicana. Lamberto Quintero, inmortalizado por Antonio Aguilar, sigue siendo tema de conversación casi medio siglo después.

La frase que reactivó la tendencia

Durante este 28 de enero, los nombres de Antonio Aguilar y Lamberto Quintero volvieron a posicionarse entre las principales tendencias en redes sociales. Usuarios retomaron fragmentos del “Corrido de Lamberto Quintero”, uno de los temas más representativos del naciente narcocorrido, reviviendo una historia donde la violencia, la música y la mitificación se entrelazan.

¿Quién fue Lamberto Quintero?

Lamberto Quintero Payán fue originario de Badiraguato, Sinaloa, una región históricamente asociada al narcotráfico en México. Su nombre está ligado a una familia conocida dentro de ese entorno, ya que era tío de Rafael Caro Quintero, fundador del Cártel de Guadalajara.

De acuerdo con registros periodísticos y versiones históricas, Lamberto Quintero fue asesinado en 1976 en Culiacán, Sinaloa, durante un ataque armado presuntamente relacionado con ajustes de cuentas entre grupos criminales. El contexto del crimen y la forma en que ocurrió provocaron que su figura comenzara a adquirir notoriedad en la región.

El corrido que convirtió una muerte en símbolo

La fama nacional de Lamberto Quintero llegó con el “Corrido de Lamberto Quintero”, escrito por Paulino Vargas e interpretado por Antonio Aguilar. Este tema es considerado por especialistas como uno de los primeros narcocorridos en alcanzar difusión masiva dentro de la música regional mexicana.

La letra sitúa el asesinato un 28 de enero, fecha que quedó grabada en el imaginario popular. Según el corrido, Quintero fue emboscado en las inmediaciones de El Salado, en el municipio de Culiacán, mientras viajaba en camioneta. El ataque —con armas de alto calibre— lo dejó gravemente herido.

La Clínica Santa María y el desenlace

Tras la emboscada, Lamberto Quintero fue trasladado a la Clínica Santa María, en Culiacán, donde finalmente perdió la vida. La canción también menciona una serie de hechos violentos posteriores, alimentando el relato de venganzas y enfrentamientos que reforzaron su imagen de personaje temido y respetado.

El “Lambertazo” y su vigencia cultural

Lejos de desaparecer, el nombre de Lamberto Quintero sigue presente en Sinaloa a través de expresiones culturales como el “Lambertazo”, un evento que se realiza en El Salado, donde músicos y seguidores del género interpretan corridos en su memoria.

Este fenómeno confirma cómo la música regional mexicana ha funcionado como archivo oral, preservando historias que no siempre quedaron registradas en expedientes oficiales, pero sí en la conciencia popular.

Una fecha que no se olvida

El 28 de enero dejó de ser solo una referencia en un corrido. Hoy es una fecha simbólica que conecta generaciones, revive debates sobre la apología de la violencia y demuestra el poder cultural de los corridos para transformar hechos reales en narrativas que siguen resonando décadas después.

 

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