El nombre de Daniel Arizmendi López volvió a generar conversación tras el estreno de la serie “El Mochaorejas”, una producción de ViX que reconstruye, desde la ficción basada en hechos reales, uno de los capítulos más violentos de la historia reciente de México. La serie no solo revive el miedo que se vivió en los años noventa, sino que también reabre preguntas sobre corrupción, impunidad y violencia organizada.
Pero, ¿quién fue realmente el hombre detrás del apodo que sembró terror en todo el país?
La serie “El Mochaorejas”: estreno, reparto y dónde verla
La serie original de ViX está protagonizada por Damián Alcázar, quien interpreta a Daniel Arizmendi López, mientras que Paulina Gaitán da vida a una periodista que investiga los crímenes del secuestrador.
La historia se basa en una investigación periodística de Olga Wornat y cuenta con ocho episodios ya disponibles en la plataforma. El elenco incluye a Alberto Estrella, Arcelia Ramírez, Claudia Ramírez y Julio Bracho, entre otros.
Daniel Arizmendi López: origen y perfil criminal
Daniel Arizmendi López nació el 22 de julio de 1958 en Miacatlán, Morelos. Su nombre se volvió sinónimo de terror a finales de los años 90, cuando fue identificado como uno de los secuestradores más violentos y prolíficos del país.
Su alias, “El Mochaorejas”, surgió por una práctica sistemática y brutal: mutilar las orejas de sus víctimas y enviarlas a sus familiares como método de presión para exigir rescates millonarios.
Entre 1995 y 1998, su banda operó principalmente en el Valle de México y estados cercanos.
De policía a uno de los criminales más buscados del país
Antes de convertirse en secuestrador, Arizmendi tuvo una vida laboral inestable. Trabajó en talleres textiles familiares y pasó por distintos empleos hasta ingresar, brevemente, a la Secretaría de Marina como chofer.
A los 26 años, gracias a su hermano Aurelio Arizmendi, ingresó a la Policía Judicial de Morelos, donde permaneció solo dos meses. Ahí conoció a “El Móvil”, quien lo introdujo al robo de vehículos.
Al ser identificado como robacoches, Arizmendi decidió cambiar de actividad criminal y dio el salto al secuestro, comenzando con el plagio de un empresario mexiquense llamado Leonardo Pineda.
En apenas dos años, la banda fue señalada por alrededor de 200 secuestros, de acuerdo con investigaciones periodísticas de la época.
Una banda familiar y una red de corrupción
Uno de los aspectos más perturbadores del caso fue la estructura de la banda. La organización criminal estaba conformada principalmente por familiares:
- Aurelio Arizmendi, su hermano, era clave en la logística
- María de Lourdes Arias García, esposa de Daniel
- Verónica Jaramillo Saldaña, esposa de Aurelio
- Sus hijos, Daniel y Sandra Arizmendi Arias, también estuvieron involucrados
Además, la banda contó con protección policial y una red de corrupción institucional, que incluía elementos de seguridad, notarios, funcionarios públicos, empleados bancarios y personal del Registro Público de la Propiedad, lo que les permitía identificar posibles víctimas.
La captura de “El Mochaorejas”
La detención ocurrió la madrugada del 17 de agosto de 1998, durante un operativo coordinado entre la PGR y el Cisen, tras la interceptación de llamadas telefónicas donde se negociaba un secuestro.
Horas antes, el grupo antisecuestros “Yaqui” había cateado una casa de seguridad en el fraccionamiento Las Brisas, en Naucalpan, donde fueron detenidos varios integrantes de la banda.
De acuerdo con La Jornada, en una nota publicada el 19 de agosto de 1998, Arizmendi llegó a la cita vestido con gorra, gabardina gris, pantalón de mezclilla y barba crecida, y no opuso resistencia, pese a ir armado.
Fue recluido en el penal de máxima seguridad de “El Altiplano”, antes Almoloya de Juárez, en el Estado de México.
Sentencia y situación actual
El 22 de agosto de 2003, Daniel Arizmendi López fue sentenciado por secuestro, delincuencia organizada, posesión de armas de fuego y homicidio calificado.
La suma de sus condenas alcanzó 393 años de prisión, aunque el Código Penal Federal establece un máximo de 60 años.
Aunque en diciembre de 2025 fue absuelto de uno de los casos de secuestro, Arizmendi continúa preso en El Altiplano, cumpliendo otras sentencias. Hasta ahora, acumula 27 años en prisión.
El impacto que sigue resonando
Más de dos décadas después, el caso de “El Mochaorejas” sigue siendo un referente del terror vivido en México durante los años noventa, una etapa marcada por el auge del secuestro, la corrupción institucional y la violencia extrema. La serie ha reabierto el debate sobre memoria, justicia y las heridas que aún no cierran.
