Por Juan Pablo Ojeda
El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, calificó este miércoles desde su cuenta oficial de X como una “colaboración histórica” la cooperación entre ambos gobiernos para desmantelar organizaciones criminales que operan en territorio nacional y más allá de sus fronteras. La declaración surge tras la entrega de 37 reos mexicanos, identificados como líderes y operadores de cárteles de droga, al gobierno estadounidense el pasado martes 20 de enero, acción realizada a solicitud del Departamento de Justicia de Estados Unidos.
En su publicación, Johnson destacó que desde que Donald Trump asumió la presidencia hace un año, él y la presidenta Claudia Sheinbaum han trabajado de manera conjunta en operaciones estratégicas para combatir el narcotráfico y el narcoterrorismo. “La transferencia realizada ayer de actores criminales y narcoterroristas para que enfrenten la justicia en Estados Unidos demuestra la voluntad compartida de desmantelar las redes de cárteles y los grupos narcoterroristas dondequiera que operen”, aseguró el diplomático.
La operación fue confirmada por el secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, quien detalló que el traslado se llevó a cabo conforme a la Ley de Seguridad Nacional, respetando la soberanía mexicana y sin solicitar la pena de muerte para los internos. “Las personas fueron llevadas a las ciudades de Washington, Houston, Nueva York, Pensilvania, San Antonio y San Diego, a bordo de siete aeronaves de las Fuerzas Armadas. Con este traslado, ya son 92 criminales de alto impacto enviados a EE.UU. en esta administración que ya no podrán generar violencia en nuestro país”, explicó.
Esta acción forma parte de una estrategia de cooperación bilateral que combina la coordinación entre las autoridades mexicanas y estadounidenses con la prioridad de garantizar la seguridad interna y la disminución de la violencia asociada al crimen organizado. La transferencia de los internos refleja, además, un mecanismo legal y planificado que permite a México colaborar con sus aliados internacionales sin comprometer la soberanía ni los derechos de los involucrados, mientras se asegura que los líderes criminales enfrenten justicia por sus delitos.
Con estas medidas, ambos gobiernos buscan cerrar espacios de operación a los cárteles, debilitar sus redes de financiamiento y disminuir los delitos de alto impacto que afectan a la ciudadanía, consolidando un modelo de cooperación que hasta ahora ha permitido enviar a 92 criminales de alto perfil a Estados Unidos durante la administración actual.
