Por Juan Pablo Ojeda
Los Seattle Seahawks no perdieron tiempo después de conquistar el Super Bowl LX y aseguraron a una de sus piezas más importantes a largo plazo. La franquicia llegó a un acuerdo con su receptor estrella, Jaxon Smith-Njigba, quien firmó una extensión de contrato que lo convierte en el wide receiver mejor pagado en la historia de la liga.
De acuerdo con reportes, el nuevo acuerdo es por cuatro años y un total de 168.6 millones de dólares, de los cuales aproximadamente 140 millones están garantizados. Con este movimiento, Seattle asegura a su principal arma ofensiva hasta la temporada 2029, marcando una apuesta clara por mantener su núcleo campeón.
El contrato llega después de una temporada 2025 espectacular para Smith-Njigba, quien fue nombrado Jugador Ofensivo del Año. En su tercer año en la NFL, el receptor formado en Ohio State registró 1,793 yardas por recepción, la cifra más alta de toda la liga, además de sumar 10 touchdowns, consolidándose como uno de los jugadores más dominantes en su posición.
Gran parte de su éxito estuvo ligado al desempeño del quarterback Sam Darnold, con quien desarrolló una conexión clave para el ataque aéreo de Seattle. Juntos lideraron una ofensiva que fue determinante en el camino hacia el título.
Aunque en el Super Bowl LX el Jugador Más Valioso fue el corredor Kenneth Walker III, la directiva de los Seahawks tenía claro que la prioridad financiera debía centrarse en Smith-Njigba, considerando su impacto constante durante toda la temporada.
Con esta extensión, Seattle no solo recompensa el rendimiento de su receptor, sino que también envía un mensaje al resto de la NFL: su proyecto está construido alrededor de talento joven y explosivo, con la intención de mantenerse como contendiente en los próximos años.
