La era dorada de Sanrio llega a su fin. La diseñadora japonesa Yuko Yamaguchi, la mente maestra que durante más de cuatro décadas moldeó la imagen de Hello Kitty, ha anunciado su retiro oficial. La noticia marca un punto de inflexión para la marca que transformó un simple dibujo en un fenómeno cultural global que genera miles de millones de dólares anualmente.
El fin de una era en el diseño japonés
Desde 1980, Yamaguchi no solo fue la diseñadora; fue la guardiana de la esencia de Kitty White (nombre real del personaje). Bajo su gestión, la figura que nació en un monedero de vinilo en 1974 dejó de ser un simple dibujo para convertirse en un estandarte del estilo «kawaii» (bonito).
La empresa Sanrio confirmó a través de su sitio web oficial que la creativa ha «pasado el testigo», asegurando que su sucesora, conocida bajo el seudónimo de “Aya”, asumirá el liderazgo creativo a finales de 2026.
De las papelerías de la CDMX a las pasarelas de lujo
Para los capitalinos, la influencia de Yamaguchi es palpable. Desde los puestos de tianguis y las tiendas departamentales de Polanco, hasta las colaboraciones de alto perfil con marcas como Adidas, Balenciaga y Swarovski, la visión de la diseñadora logró que Hello Kitty fuera transversal a todas las clases sociales.
Datos clave de la transición:
- Periodo de gestión: 45 años (1980–2025).
- Sucesora: «Aya» (inicio de gestión en diciembre de 2026).
- Próximos proyectos: Apertura de un nuevo parque temático en la isla de Hainan, China, en 2026 y una película con Warner Bros en desarrollo.
Más que una figura: Una marca sin fronteras
A diferencia de otros éxitos nipones como Pokémon o Dragon Ball, el triunfo de Yamaguchi radicó en la simplicidad. Aunque Sanrio aclara que Kitty es una niña de Londres que vive con su hermana gemela Mimmy, su novio Dear Daniel y su gato Charmmy Kitty, la falta de una narrativa compleja permitió que el personaje se adaptara a cualquier producto: desde arroceras y aviones de Eva Air hasta cafeterías temáticas en la Ciudad de México.
Yamaguchi, conocida por aparecer en eventos públicos vestida de forma extravagante para mimetizarse con su creación, se despide dejando una marca que, lejos de apagarse, se prepara para conquistar el mercado asiático con nuevas infraestructuras y contenido cinematográfico.
