Por Juan Pablo Ojeda
Las alertas se encendieron en el Estado de México luego de que autoridades estatales confirmaran la existencia de un centro de monitoreo de seguridad que operaba fuera de la ley. El secretario de Seguridad estatal, Cristóbal Castañeda Carrillo, informó que fue localizado un C4 clandestino en el municipio de Ecatepec de Morelos, específicamente en la zona de Santa Cruz Venta de Carpio, uno de los puntos con mayor presión delictiva en la región.
El funcionario explicó que el hallazgo dio pie a una carpeta de investigación formal y a una revisión más amplia del sistema de videovigilancia en la entidad. Como resultado, se logró la inhabilitación de al menos 700 cámaras irregulares, conocidas como “parásitas”, instaladas sin autorización y conectadas de manera ilegal a la red de seguridad pública, principalmente en Ecatepec y Naucalpan.
Castañeda subrayó que este tipo de acciones forman parte de un trabajo permanente entre el gabinete de seguridad estatal y las autoridades federales, con el objetivo de impedir que estructuras paralelas interfieran en los sistemas oficiales de vigilancia. En palabras simples, se busca evitar que alguien más observe, manipule o use la información de seguridad con fines distintos a la protección ciudadana.
Durante la Mañanera del Pueblo, el secretario fue cuestionado sobre una posible investigación contra el diputado Fernando Vilchis, exalcalde de Ecatepec, debido a su relación con el llamado Proyecto Jaguar II, un esquema de videovigilancia que habría concentrado equipo de alta tecnología y que, según las autoridades, estaría vinculado al C4 clandestino. Sin embargo, Castañeda fue cauteloso y señaló que, al tratarse de una investigación en curso, no podía ofrecer más detalles.
El antecedente clave ocurrió en julio de 2025, cuando un operativo conjunto de la Secretaría de Marina, la Fiscalía General de Justicia del Estado de México y policías municipales permitió asegurar un inmueble donde presuntamente operaba este centro de mando ilegal. En el lugar se encontró equipo especializado de videovigilancia relacionado con el Proyecto Jaguar II, impulsado durante la administración municipal pasada.
Las investigaciones se activaron tras una denuncia del propio gobierno municipal de Ecatepec, que alertó sobre un posible desvío de recursos públicos y una operación de vigilancia sin registro oficial. Autoridades locales estiman que el centro pudo haber estado funcionando desde 2024, interfiriendo con cámaras instaladas en diversas zonas del municipio.
El predio quedó bajo resguardo de personal naval, mientras la fiscalía realizó peritajes para determinar si hubo uso indebido de recursos públicos o si se trató de una red paralela de vigilancia con objetivos ajenos a la seguridad pública. El caso, por ahora, sigue abierto y bajo sigilo, pero deja al descubierto un problema sensible: quién controla realmente los ojos que vigilan a uno de los municipios más poblados del país.
