Ciudad de México, 24 de marzo de 2026.— El hallazgo de los cuerpos de una mujer y su hija menor en un departamento de la colonia Santa Bárbara, en la alcaldía Azcapotzalco, reactivó una investigación de alto impacto que involucra la desaparición previa de ambas desde noviembre de 2025. El caso, que presenta elementos atípicos, es indagado por la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México bajo protocolos de perspectiva de género.
De acuerdo con reportes oficiales, el descubrimiento ocurrió el 23 de marzo, luego de que vecinos alertaran a autoridades por un olor fétido proveniente del inmueble. Al ingresar, personal ministerial localizó los cuerpos de Natalie Ariza Guerra, de 41 años, y su hija Ariana, de 5 años, quienes contaban con ficha de búsqueda activa desde el 17 de noviembre de 2025; en el caso de la menor, se había emitido una Alerta Amber.
Según los primeros indicios, la niña fue encontrada sin vida sobre su cama, mientras que el cuerpo de la madre estaba dentro de una lavadora en el área de servicio. En el lugar también fue hallada muerta la mascota de la familia. Las condiciones del departamento —cerrado desde el interior y con un sillón bloqueando el acceso principal— no evidenciaban signos visibles de violencia o forcejeo, lo que ha complejizado las líneas de investigación.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México informó que se aseguraron diversos indicios, entre ellos una carta con texto parcial de carácter personal y un paquete sin abrir fechado en julio de 2025. Estos elementos ya forman parte de la carpeta de investigación y serán analizados en conjunto con los dictámenes periciales.
Versiones difundidas en medios, como las del periodista Carlos Jiménez, apuntaron inicialmente a un posible suicidio; sin embargo, autoridades capitalinas subrayaron que no existe una conclusión preliminar y que se mantienen abiertas todas las hipótesis, incluyendo la posible participación de terceros.
La indagatoria está a cargo de la Fiscalía de Investigación del Delito de Feminicidio, instancia especializada que realiza diligencias para esclarecer los hechos, entre ellas la localización de una posible pareja de la víctima, quien podría aportar información relevante sobre el contexto previo a la desaparición.
Hasta el corte del 24 de marzo, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México no ha dado a conocer resultados de las necropsias ni causas oficiales de muerte. La dependencia reiteró que será el análisis forense el que determine con precisión la temporalidad de los decesos y las circunstancias en que ocurrieron.
El caso ha generado atención por la combinación de factores: una desaparición prolongada, un hallazgo en condiciones inusuales y la ausencia inicial de signos de violencia, lo que plantea retos periciales y exige una investigación exhaustiva, transparente y con apego a los protocolos de derechos humanos.
