Por Juan Pablo Ojeda
El diputado Yerico Abramo Masso, del PRI, arrancó el nuevo periodo de sesiones en la Cámara de Diputados con un mensaje claro: su bancada va a poner el acento en defender el Estado de derecho, la paz y los derechos políticos frente a una posible reforma electoral que, desde su punto de vista, podría terminar recortando la representación democrática en lugar de fortalecerla.
Dicho en sencillo, Abramo plantea que cambiar las reglas electorales no es un asunto técnico ni lejano, sino algo que impacta directamente en quiénes llegan al Congreso y a quiénes representan. Por eso advirtió que, según lo que se ha escuchado hasta ahora, hay riesgos de que se limite la pluralidad del Parlamento y se deje sin voz a grupos políticos que durante años han luchado por tener un espacio en las decisiones nacionales. Para el legislador priista, el problema no es reformar, sino hacerlo con la intención de concentrar el poder y reducir la diversidad de opiniones.
Más allá del tema electoral, el diputado adelantó que su agenda legislativa también buscará fortalecer a las instituciones y dar mayor certidumbre a los estados mediante más presupuesto, con la idea de que puedan garantizar seguridad y gobernabilidad. En paralelo, planteó la necesidad de regular la inteligencia artificial, no como una amenaza, sino como una herramienta que, bien usada, puede generar empleos en lugar de desaparecerlos.
En el terreno laboral, Abramo retomó una de las demandas más sentidas de los trabajadores: la reducción de la jornada a 40 horas semanales. Subrayó que el tema ya está listo para votarse y que lo único que falta es voluntad política, recordando que la mayoría parlamentaria tiene los votos necesarios para sacarlo adelante.
Otro punto central de su discurso fue la regulación de los seguros de gastos médicos mayores y de los hospitales privados. El diputado explicó que millones de familias están atrapadas en un círculo vicioso donde las aseguradoras suben las primas sin control y los hospitales incrementan de forma artificial los costos médicos. El resultado, dijo, es que más de 14 millones de contratos están en riesgo y que muchas personas terminan comprometiendo su patrimonio para poder atender su salud.
Abramo enfatizó que su iniciativa para reformar esta ley ya cuenta con un respaldo amplio dentro del Congreso, incluyendo legisladores de Morena, PT, Verde, PAN, PRI y Movimiento Ciudadano. En otras palabras, el consenso ya existe; lo único pendiente es llevar la propuesta al pleno y votarla.
Con este planteamiento, el diputado del PRI busca colocar el debate en un terreno práctico: proteger la democracia, mejorar las condiciones laborales y evitar que decisiones legislativas terminen golpeando la economía de las familias. Su llamado final fue directo: si hay acuerdos y mayoría, que se use para resolver los problemas que la gente enfrenta todos los días.
