Por Juan Pablo Ojeda
La presidenta Claudia Sheinbaum salió a aclarar la polémica sobre si Petróleos Mexicanos continúa o no enviando petróleo a Cuba, luego de versiones que aseguraban que el suministro había sido retirado de la agenda del gobierno mexicano. En su conferencia matutina, la mandataria explicó que sus declaraciones previas fueron malinterpretadas y que en ningún momento confirmó una suspensión del envío de crudo a la isla.
Sheinbaum detalló que México cuenta con dos vías para entregar petróleo a Cuba. La primera es mediante contratos formales entre Pemex y instituciones del gobierno cubano, donde la empresa productiva del Estado define qué se envía y en qué momento, conforme a lo pactado. La segunda es a través de ayuda humanitaria, un mecanismo que —dijo— México ha utilizado históricamente como parte de su política de solidaridad internacional.
La presidenta subrayó que la ayuda humanitaria a Cuba continúa, al igual que la de otros países, y recordó que incluso Estados Unidos ha enviado recientemente apoyos de este tipo a la isla. En ese sentido, recalcó que las decisiones relacionadas con contratos de Pemex son soberanas y corresponden a la empresa, no a una instrucción política directa desde la Presidencia.
Insistió en que nunca afirmó que los envíos se hubieran detenido, y que esa lectura surgió a partir de interpretaciones posteriores en algunos medios. Para Sheinbaum, el punto central es que Pemex actúa con autonomía y con base en acuerdos contractuales vigentes, los cuales establecen claramente los tiempos y volúmenes de entrega.
El tema cobró relevancia internacional luego de que México se consolidara como el principal exportador de petróleo a Cuba, especialmente tras la crisis energética derivada del aislamiento de otros proveedores. Esta situación ha generado críticas de sectores políticos tanto en México como en Estados Unidos, que advierten posibles impactos en la relación comercial y en la renegociación del T-MEC.
Pese a ello, el gobierno estadounidense ha señalado que permitirá que México continúe con el suministro de crudo a la isla. Para Sheinbaum, el envío de petróleo no es una postura nueva ni improvisada, sino una política basada en principios humanitarios y en la tradición diplomática de México, que privilegia la cooperación y la no subordinación.
