La organización El Poder del Consumidor (EPC) lanzó una alerta sobre el cereal Zucaritas Krunchers, de la marca Kellogg’s, al advertir que uno de sus ingredientes principales, la alulosa, carece de respaldo científico sólido respecto a sus posibles efectos en la salud a largo plazo. Aunque el producto no porta el sello de exceso de azúcares, la asociación subraya que esto no necesariamente lo convierte en una opción saludable, especialmente para niñas y niños.
De acuerdo con la radiografía del producto elaborada por EPC, Zucaritas Krunchers evita el sello frontal de advertencia porque utiliza alulosa, un ingrediente que no es considerado formalmente ni azúcar ni edulcorante dentro de los criterios actuales de la Norma Oficial Mexicana NOM-051. Esta característica le permite mantenerse justo por debajo de los límites establecidos para portar sellos, pero al mismo tiempo abre un debate sobre el uso de sustancias relativamente nuevas en alimentos dirigidos al público infantil.
La principal preocupación de la organización radica en que la alulosa no ha estado el tiempo suficiente en el mercado como para conocer con certeza todos sus efectos a largo plazo. Aunque ha sido reconocida como segura por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA), EPC advierte que el número de estudios disponibles aún es limitado y no permite una evaluación completa de sus impactos prolongados en la salud. En ese sentido, recuerda que otros edulcorantes que en su momento fueron considerados seguros posteriormente mostraron efectos adversos con el paso del tiempo y el aumento en su consumo.
El análisis nutricional del cereal también revela datos que invitan a la cautela. Una porción mediana de 60 gramos aporta 163.2 calorías, una cifra cercana al límite permitido por la NOM-051, además de 162 miligramos de sodio. Esta cantidad representa hasta 10.8% del consumo máximo recomendado para niñas y niños, según los criterios de la Organización Mundial de la Salud. Aunque el producto se mantiene por debajo del umbral para recibir sellos, EPC enfatiza que esto no significa que su contenido de sodio sea bajo o irrelevante desde el punto de vista de la salud.
Otro aspecto señalado es la calidad de los ingredientes. Zucaritas Krunchers está elaborado principalmente con harinas refinadas que, de acuerdo con EPC, se digieren de forma muy similar al azúcar y generan efectos metabólicos comparables. Si bien el cereal incluye fibra añadida, la organización aclara que ninguno de los granos utilizados es integral, lo que reduce de manera significativa su valor nutricional y sus posibles beneficios para la salud digestiva.
Ante este panorama, la valoración final de El Poder del Consumidor es clara: recomienda moderar el consumo de Zucaritas Krunchers, en particular en la alimentación de niñas y niños. La advertencia no solo se basa en su aporte calórico y de sodio, sino también en la incertidumbre científica que aún rodea a la alulosa y a sus posibles efectos a largo plazo. Para la organización, este caso pone sobre la mesa la necesidad de mirar más allá de los sellos frontales y analizar de forma crítica la composición real de los productos ultraprocesados que llegan a la mesa.
