Por Juan Pablo Ojeda
La postemporada de la NFL arrancó con una jornada intensa que confirmó por qué enero es el mes más exigente del futbol americano profesional. Los juegos de comodines disputados ayer dejaron actuaciones memorables, decisiones estratégicas clave y equipos que entendieron mejor que nadie cómo se gana en playoffs: controlando los errores y respondiendo bajo presión.
En la Conferencia Americana, Buffalo dio un golpe de autoridad en un partido cerrado que se mantuvo en el filo hasta los minutos finales. Los Bills mostraron madurez, especialmente en el manejo del reloj y en la toma de decisiones ofensivas en momentos críticos. Su quarterback volvió a ser el eje del equipo, combinando talento individual con disciplina táctica, mientras la defensiva respondió con ajustes oportunos para frenar el avance rival cuando más se necesitaba.
New England, por su parte, apostó por una fórmula clásica de playoffs: defensa sólida, juego terrestre y pocos riesgos. Sin un despliegue espectacular, los Patriots dominaron el ritmo del partido y obligaron al rival a jugar incómodo durante casi todo el encuentro. Fue una victoria que refleja identidad y preparación, elementos que suelen marcar la diferencia en esta etapa de la temporada.
En la Conferencia Nacional, San Francisco confirmó que es un equipo diseñado para enero. Su triunfo se construyó desde las trincheras, con una línea ofensiva eficiente y una defensiva que presionó constantemente al mariscal rival. El equilibrio entre ataque terrestre y aéreo permitió a los 49ers controlar el partido y responder cada vez que el rival intentó cambiar la narrativa.
El duelo más emocional de la jornada se vivió en el clásico entre Chicago y Green Bay. Un partido cargado de historia que terminó definiéndose por la capacidad de ajuste en la segunda mitad. Chicago protagonizó una remontada notable, mostrando carácter y agresividad ofensiva en el cierre, mientras Green Bay pagó caro una serie de errores en momentos clave. Más allá del resultado, fue un recordatorio de que en playoffs ningún margen es seguro.
En conjunto, la jornada dejó claro que los equipos que avanzan no son necesariamente los más espectaculares, sino los que mejor ejecutan lo fundamental: proteger el balón, ganar la batalla física y mantener la calma en los momentos decisivos. Con estos resultados, la Ronda Divisional se perfila como una fase aún más exigente, donde el nivel de competencia sube y cada posesión puede definir una temporada.
La NFL entra ahora en su tramo más atractivo. Lo visto ayer no solo confirmó candidatos, también abrió la puerta a posibles sorpresas. En playoffs, la jerarquía se construye en el campo, y apenas estamos comenzando.
