Groenlandia, minerales estratégicos y el interés geopolítico de Donald Trump
El renovado interés de Donald Trump por Groenlandia no es una excentricidad ni una provocación diplomática gratuita: tiene raíces profundas en la geopolítica de los recursos naturales y en la competencia global por los minerales que sostienen la economía del siglo XXI. Bajo el hielo de esta enorme isla de 2.1 millones de kilómetros cuadrados se esconde una de las despensas minerales más codiciadas del planeta, con petróleo, uranio, cobre, zinc, oro y, sobre todo, tierras raras, un grupo de 17 elementos clave para la industria tecnológica, el sector automotriz y las aplicaciones militares.
